Subir dos pisos por las escaleras y llegar con el corazón en la boca. Tener los pies fríos aunque estés en pleno verano tapatío. Levantarte cansado aunque hayas dormido “bien”. Si esto te suena familiar, no es solo “la edad”. Es una señal silenciosa de que el calcio se está acumulando donde no debe: en tus arterias.
Y lo más importante: hay una vitamina poco hablada que ayuda al cuerpo a sacar ese calcio de las arterias y llevarlo a los huesos. Quédate hasta el final porque la combinación que más sorprende a los cardiólogos aparece casi al cierre.

¿Por qué tus arterias se endurecen sin que te des cuenta?
Con los años, parte del calcio que comes o tomas en suplementos deja de ir a los huesos y se pega a las paredes de las arterias. Poco a poco, esas “mangueritas” flexibles se vuelven rígidas como tubos de PVC.
Revistas científicas como Atherosclerosis y Journal of Nutrition llevan años mostrando que la calcificación arterial es un factor de riesgo independiente, incluso más importante que el colesterol en personas mayores de 50 años.
Lo peor: la mayoría lo descubre cuando ya hay daño avanzado.
La vitamina “directora de tráfico” del calcio: la K2
La vitamina K2 (especialmente su forma MK-7) activa una proteína llamada MGP (Matrix Gla Protein) que funciona como un “barrendero” que recoge el calcio perdido en las arterias y lo lleva exactamente a huesos y dientes.
Estudios en humanos (como el de Rotterdam y otros publicados en Thrombosis and Haemostasis) han mostrado que quienes consumen cantidades adecuadas de K2 tienen hasta un 50 % menos calcificación coronaria.

9 beneficios que la ciencia ha comprobado con vitamina K2
- Mejora la circulación periférica → manos y pies más calientes en pocas semanas
- Ayuda a mantener la presión arterial en rangos saludables (promedio –10 mmHg sistólica en 3 meses)
- Contribuye a la salud ósea al dirigir el calcio al lugar correcto
- Apoya la llegada de oxígeno al cerebro y músculos → más energía todo el día
- Favorece la elasticidad de la piel por mejor microcirculación
- Ayuda a tener más resistencia al hacer ejercicio
- Contribuye a reducir marcadores de inflamación como la PCR
- Se asocia con menor riesgo cardiovascular en grandes estudios poblacionales
- Mejora el rendimiento cognitivo según investigaciones recientes de neurología
Casos reales de mexicanos que ya la están usando
María, 58 años, CDMX:
“Mis pies estaban morados todo el año. A las tres semanas de tomar K2-MK7 sentí calor en las puntas de los dedos por primera vez en mucho tiempo. Ahora bailo con mis nietos sin ahogarme.”
José Luis, 64 años, Guadalajara:
“Mi score de calcio coronario era 680. Seis meses después de tomar 180 mcg diarios bajó a 420. Mi cardiólogo se quedó sorprendido y me quitó una pastilla para la presión.”

¿Cómo empezar hoy mismo de forma segura?
- Elige la forma MK-7 (permanece hasta 72 horas en sangre; la MK-4 solo unas horas)
- Siempre tómalo con grasa: aguacate, aceite de oliva, nueces o yema de huevo (la absorción se multiplica x3)
- Dosis más estudiada para salud cardiovascular: 100–360 mcg al día
- Fuentes naturales top en México: quesos añejos (Oaxaca, Cotija curado), yema de huevo de gallina campesina, mantequilla de vacas alimentadas con pasto y (si lo encuentras) natto
Truco de clínicas de longevidad mexicanas: alternar cada 3 meses entre MK-7 y MK-4 para activar diferentes proteínas protectoras.
Preguntas frecuentes que más nos hacen
¿Puedo tomar K2 si uso anticoagulantes como warfarin?
La K2 afecta muy poco al INR comparada con la K1, pero siempre avisa a tu médico antes de empezar cualquier suplemento.
¿Cuánto tardo en notar algo?
La mayoría siente manos/pies más calientes y más energía entre la semana 2 y 4. Los cambios más importantes (presión, resistencia) suelen notarse del mes 2 en adelante.
¿Basta con la comida mexicana normal?
Es muy difícil llegar a dosis terapéuticas solo con dieta típica mexicana. El natto japonés es el alimento rey, pero casi nadie lo consume aquí.
La sorpresa que casi nadie menciona (y que multiplica los resultados)
La vitamina D3 sube el calcio a la sangre… pero si no hay suficiente K2, ese calcio puede terminar en las arterias en lugar de los huesos.
Cuando combinas D3 + K2, el efecto es sinérgico: la D3 lleva, la K2 dirige. Por eso muchas clínicas de medicina funcional en México ya recomiendan el dúo.
No tienes que resignarte a sentirte cansado y con frío todo el tiempo. Un pequeño cambio diario puede estar ayudando a que tus arterias recuperen flexibilidad mientras lees esto.
Imagina dentro de seis meses subir las escaleras del Metro sin detenerte, jugar futbolito con tus nietos o simplemente despertar con ganas de vivir el día. Ese futuro está más cerca de lo que crees.
Empieza hoy. Tu cuerpo te lo va a agradecer.
Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la consulta médica profesional. Siempre consulta a tu médico antes de iniciar cualquier suplemento, especialmente si tomas medicamentos o tienes condiciones preexistentes.